domingo, 17 de enero de 2016

Paranoia y cinismo de un soldado derrotado

Por Julio Bárbaro

Lo de Víctor Hugo Morales no se entiende. Una radio de capitales españoles lo instala para recibir favores del gobierno de turno. Cambia el gobierno y, por lógica, esa radio necesita cambiar el oficialista. Entonces, el ayer beneficiado y hoy dejado de lado denuncia persecución. Aclaremos que Prisa —ahora desarticulado por sus deudas— fue invitado a venir al país en su momento por  Néstor Kirchner para que existieran voces diferentes a las que lo criticaban. Larga historia, tuvieron que encubrir la compra con una empresa norteamericana, pues sólo ellos pueden comprar medios en nuestro país. La ley de medios nunca se ocupó de modificar ese convenio; al kirchnerismo le era útil para determinadas situaciones.

Mantener el programa de Víctor Hugo no sólo no aportaba avisos oficiales, sino que además espantaba audiencia y avisadores privados. A nadie se le puede ocurrir que un medio privado que eligió un periodista por su relación con el gobierno lo sostenga después de una derrota electoral. Esas son las duras leyes del mercado, leyes en las cuales muchos de los que se rasgan las vestiduras se hicieron ricos. De sobra explotaron a su servicio la relación con el poderoso del momento. ¿Qué relación le asignan a este cambio de trabajo con la libertad de prensa?

Lo simpático del asunto está en que —al margen de su decadencia económica— el grupo Prisa, en su arribo al país, estuvo siempre enfrentado con el grupo Clarín. Parecería que existe una medida distinta según si persiguen ellos o si son perseguidos. Algo heredan del estalinismo, aprendieron a soportar la democracia, pero jamás se sentirán a gusto con ella.

La derecha siempre corre el riesgo de exagerar en la concentración económica, pero la izquierda agoniza por su absurda concepción de la libertad. Nunca un Estado tuvo tantos medios a su servicio como el de la presidente Cristina Kirchner, desde los oficiales hasta los privados comprados por amigos enriquecidos. Ejercían el oficialismo tanto Canal 7 como Canal 9 y Canal 11; de aire quedaba libre el 13, al que intentaban limitar. Luego tenían Encuentro y C5N, CN23, 360 y Crónica TV. Quedaban en libertad privada tanto América como América 24 y Canal 26. Están convencidos de que el relato era más importante que la misma realidad y si hubieran podido instalar definitivamente la ley de medios, no habría quedado un disidente con medio para expresarse.

La ley de medios no era sólo contra el grupo Clarín, era contra todos los que pensaban distinto y estaban dispuestos a luchar por expresarse. Usaron desmesuradamente el Estado a su servicio. Ahora les toca transitar por la llanura, esa es una ley de la democracia, cuesta entender de qué se quejan.

Estoy convencido de que si hubieran invertido la fortuna que gastaron en propaganda en obras para los necesitados, si hubieran hecho eso, no estarían llorando la derrota. El candidato fue Daniel Scioli por su capacidad de transitar por todos los espacios de la sociedad, por ser el menos sectario de ese grupo. La derrota los ha llevado a la dispersión y entonces aparecen estos adoradores de la ley de medios para convertir a Víctor Hugo, uno de los más alineados y agresivos del derrotado oficialismo, en la expresión del conjunto.

Al volver, el general Juan Domingo Perón supo decir: “Con todos los medios en mis manos me derrocaron, con todos los medios en contra fui electo presidente”. Sigue vigente en algún sector del kirchnerismo una visión estalinista de los medios de comunicación y la convicción de que necesitan resistir, una manera de no aceptar que ellos son los responsables del resultado. Cuando el peronismo perdió las elecciones, supo elegir el camino de la renovación, una manera de asumir la necesidad de transformar la derrota en autocrítica. El kirchnerismo es un ejército derrotado que no logra superar psicológicamente el golpe y en consecuencia soporta la deserción como el resultado de la dispersión de sus fuerzas. Los gobernadores y los intendentes están obligados a acordar con el poder de turno y no dudan en hacerlo. Otros, que eligen trabajar en su futuro político, se van organizando en torno al peronismo y, finalmente, los grupos surgidos de viejos izquierdismos no peronistas buscan sostener su lugar sin asumir que era sólo posible desde el Gobierno y se vuelve nostalgia sin este.

Los que se cansaron de perseguir a los disidentes —entre los que me incluyo— ahora se rasgan las vestiduras al primer roce con la realidad. Que alguien se ocupe de avisarles que no caigan en la paranoia, que no los persigue nadie, que simplemente perdieron la elección y lo que viene es tan sólo experiencia entre iguales. Cuestión de acostumbrarse.

miércoles, 6 de enero de 2016

EL PAPEL DEL PJ EN EL NUEVO ESCENARIO

   Raúl Canosa, 04/01/2016
El Justicialismo fue el partido político que mejor expresó  durante el siglo XX  el vehículo para lograr el  equilibrio social, pero, a medida que se  sucedían  los gobiernos Justicialistas se iban  perdiendo las conquistas de aquellos objetivos peronistas.
   Este fenómeno a mi juicio se dio al perderse la fidelidad al  cumplimiento de los postulados doctrinarios  por aquellos dirigentes que en nombre del justicialismo gobernaron haciendo populismo, neo liberalismo, despotismo totalitario y otros ensayos a la hora de ejercer el poder, pero que evidenciaban estar alejándose de los postulados peronistas, gobiernos que además  fueron dejando como balance de gestión  resultados negativos.
  Las elecciones legislativas del año 2009 donde desde el gobierno se planteó esa elección casi como un referéndum para el modelo de gestión de la Pte CFK a quien aún  le quedaba medio mandato por cumplir, mostraron que la sociedad ya veía que era "necesario" el doble comando, y actuó en consecuencia:
   Se pronunció dándole el triunfo a opositores en muchas Provincias y en la Pcia. de Bs. As. a Unión PRO (de Narvaez - F. Sola).
  Luego errores de la oposición y los reflejos de Néstor Kirchner  pusieron en marcha la maquinaria del relato, más la profundización de medidas populistas fabricaron el olvido social de la derrota  que sufriera  CFK con sólo medio mandato de Pte.          
Toda una señal .
  Después  la conveniencia de muchos, los cautivos y los convencidos le dieron el triunfo a esta Sra. que ya no tenía su guía política y el país y su pueblo quedamos a merced de quien no estaba a la altura de administrar el Estado,  las responsabilidades superaban sus posibilidades  para resolver los graves problemas que teníamos y que su gobierno generaba,  más allá de su facilidad para sus discursos de barricada  aplaudidos por una runfla de personajes que le hicieron creer que Dios estaba por debajo de ella.
  Un despropósito.
  Y siguió el relato, el "vamos por todo" ; "un poquitito de miedo a mi también" y otros desequilibrios que a su vez anunciaban que el pueblo o gran parte quería terminar con ese gobierno autoritario y plagado de denuncias por corrupción.
   Y así llegamos a 2015, donde la derrota sufrida por el FpV  en la Pcia. de Bs As anunciaba el inevitable revés electoral que sufriría el elenco gobernante.
   Y así fue, aunque el fanatismo se niegue a aceptar que perdieron el poder. PERO LO PERDIERON.
   Ahora es previsible esperar el re acomodamiento de aquellos que se encaramaron en el PJ pero que no supieron interpretar al peronismo. Es histórico.
   A esos personajes que despilfarraron ese monumental capital electoral por ineficacia, ineficiencia, corrupción y un montón de otras "debilidades"  solo les quedará el rechazo de una sociedad que se animo a romper esa inercia políticamente retrógrada y paralizante.
  Es cierto que la dirigencia del PJ quiere retomar el camino del triunfo, y está bien que así sea, y es también cierto que tiene mucha gimnasia para re armarse, pero esta vez la realidad les presenta un escenario NO TRADICIONAL.
   El nuevo gobierno designó en sus áreas  ejecutivas a funcionarios de excelente formación técnica, intelectual y inobjetables antecedentes morales y profesionales como para conducir el Estado con lo cual es previsible esperar buenos resultados.
  Eso distingue y demuestra el abismo que lo separa de la política de los compromisos, los amigos, los aportantes a la causa etc etc y que no siempre han sido los mejores.
   Los resultados están a la vista, a un ministro le robaron armas cortas, largas y hasta un misil pero claro, es un buen compañero.
   Es cierto también  que siempre hubo y hay en el PJ  un lugar "para los Cros de lucha".
  Me pregunto: que lucha? Quienes son los luchadores? Los dirigentes?  No jodamos!!!
  Se entiende la diferencia ?
Cuando varios miles de ciudadanos protestaban en las calles y plazas del país, la respuesta del gobierno fue: "hagan un partido y ganen las elecciones" .
  La soberbia les impidió ver que se estaba gestando el cambio y el Ing. Macri fue el elegido.
Es justo dejar aclarado que en todas las gestiones Justicialistas ya sean Municipales, Gobernaciones o Presidenciales hubo y hay funcionarios probos y decentes. Las generalizaciones siempre son injustas.
    También por eso estoy convencido que en los núcleos donde reside el reservorio peronista, o sea,  intendencias y gobernaciones se adecuarán a la nueva realidad política aportando por supuesto sus puntos de vista pero no obstruyendo la gobernabilidad, esa gobernabilidad que gozó el FpV  al tener amplias mayorías parlamentarias.
  Me queda una duda:  el PJ va a continuar influido por el FpV con C Fernández a la cabeza y seguirá aceptando como "su columna vertebral" a la agrupación La Cámpora tal como dijera Scioli ?     O se re organizará y dejará de lado en su conducción a esos sectores que ideológicamente no tienen nada que ver con el peronismo y son los responsables entre otras cosas de la actual división que existe en la sociedad ?
  Habrá que esperar, pero es muy posible que en próximas elecciones y con boleta o voto electrónico la sociedad haga desaparecer los personajes que las dirigencias se empeñen en mantener.